El enfrentamiento entre la izquierda y la derecha en América Latina (2)
En este programa nos esforzamos por aumentar su conocimiento respecto a la corriente izquierdista en la parte sureña de América y la competición con la corriente derechista. En el programa de hoy, revisaremos las raíces y las causas del izquierdismo en esta zona.
Tras la entrada en el tercer milenio, América Latina se esforzó por liberarse de la dominación colonial de Estados Unidos y tener una presencia más fuerte en el ámbito internacional. Esta zona, además, se esforzaba por liberarse de sus deudas monetarias impuestas en su contra por las entidades monetarias y financieras internacionales.
En el ámbito interno, los países de esta zona intentaban preparar el terreno para una mayor participación en las elecciones. Es claro que el camino hacia el cumplimiento de estos objetivos requiere de adecuados principios y marcos, por lo que los países latinoamericanos vivieron un cambio pacífico hacia las ideologías izquierdistas a través de procesos democráticos.
Se puede recordar este cambio como el socialismo del siglo 21 o la nueva izquierda.
La nueva izquierda en América Latina es un movimiento político que tras el colapso de la Unión Soviética y la pérdida del prestigio del comunismo y socialismo, dejó la ideología marxismo-leninismo.
La nueva izquierda critica los objetivos inhumanos de la escuela capitalismo, pero cree que en el siglo 21, se puede revivir los objetivos humanos del socialismo a través de la humanización del capitalismo.
Con esta introducción empezamos la revisión de la situación y los elementos que desempeñaron un rol fundamental en la formación de la corriente izquierdista en América Latina.
El fin de la guerra fría y el ambiente creado tras la guerra figuran entre los elementos influyentes en la formación de la corriente de la nueva izquierda en América Latina.
Durante muchos años, Estados Unidos y los conservadores derechistas reprimían cualquier movimiento en busca de igualdad y justicia en la zona bajo el título de la lucha contra el comunismo, sin embargo, el fin de la guerra fría abrió la oportunidad para plantear peticiones reprimidas y preparó el terreno para que las corrientes políticas críticas encuentren su lugar entre el pueblo.
En los últimos años del siglo anterior, surgió un movimiento en Venezuela que se hizo famoso posteriormente como ¨el nuevo movimiento izquierda¨.
Este movimiento, al contrario de los movimientos comunistas, no contradecía la ideología del sistema capitalista y solo buscaba la propagación de la justicia social y la eliminación de las desigualdades políticas y económicas en los países de la región.
Durante la guerra fría, EE.UU se preocupaba por los líderes socialistas y comunistas de Latinoamérica y los acusaba de tener contacto con la Unión Soviética, pero tras el colapso de la Unión Soviética, se disminuyó casi la preocupación de EE.UU respecto a los gobierno pro izquierdistas. De hecho, los estadounidenses consideraban que los socialistas y los comunistas estaban cerca de su fin y hablaban del triunfo ideológico del neoliberalismo sobre el comunismo.
La tendencia pública a la democracia en el ámbito de la política internacional fue otro factor que ayudó al desarrollo del izquierdismo en Latinoamérica.
Teniendo en cuenta la desigualdad existente en América Latina, las clases bajas de la sociedad se mostraron a favor de las ideas en pro de la igualdad. América Latina, debido al vacío provocado tras el fin de la guerra fría y el colapso de los gobiernos y estados militares, gozaba de un ambiente abierto. Este ambiente, por un lado, allanaba el terreno para el establecimiento de la democracia dentro de estos países y por el otro, daba lugar a la extensión del nacionalismo de los países latinoamericanos para desempeñar rol en el sistema mundial.
El cambio del sistema bipolar en el mundo y el creciente esfuerzo de EE.UU para saquear las riquezas materiales e espirituales del pobre pueblo latinoamericano causaron el surgimiento de levantamientos populares contra las políticas de EE.UU en la zona.
Poco después, se establecieron las bases del sistema de la nueva izquierda en América Latina en varios países como Venezuela; con Hugo Chávez, Nicaragua; con Daniel Ortega, Ecuador; con Rafael Correa, Bolivia; con Evo Morales, Paraguay; con Lugo Méndez, Argentina; con Cristina Fernández de Kirchner y Brasil; con Luiz Inácio Lula da Silva. Los países mencionados, presentaron un nuevo modelo del social-democracia, lo que tenía una esencia bolivariana y pretendía el establecimiento de la justicia social, a través de la democracia.
Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, el mundo vivió muchos cambios. Se puede decir que el fortalecimiento del proceso izquierdismo en América Latina fue una de las consecuencias de este atentado terrorista.
Paralelamente con el aumento de los sentimientos antiestadounidenses en México hasta Argentina y Chile, Estados Unidos, tras la guerra fría, se sumergió en una crisis en Oriente Medio y Este de Asia.
En más de una década, el poder político, militar y económico de EE.UU fue gastado por solucionar los problemas en Irak, Afganistán, Corea del Norte y establecer un equilibrio en el Este de Asia.
Los atentados del 11 de septiembre y las guerras posteriores, desviaron la atención de EE.UU del hemisferio occidental, creando de este modo, una oportunidad dorada para los países latinoamericanos para acabar con su dependencia a Washington. También, provocó la entrada de rivales de Washington como China, Rusia y la Unión Europea (UE) en esta región.
Recurrir a la sociedad civil fue otro factor que desempeñó un papel fundamental en la renovación de las teorías políticas de la izquierda en América Latina.
Desde la revolución de Cuba en 1959, América Latina había dejado de lado las actividades revolucionarias basadas en la violencia.
Ellos, tras la llegada al poder de los regímenes comunistas en la mayoría de las zonas de este continente, concluyeron que en un futuro próximo, caería el sistema capitalismo y que los gobiernos socialistas llegarían al poder, sin cualquier violencia. El fracaso de los combates armados, la llegada al poder de gobiernos militares y la experiencia de la represión, el exilio y la reducción de las tendencias a la revolución fueron entre los factores que causaron la revisión en las ideologías ortodoxas de la izquierda.
No obstante, no se puede ignorar que la ineficacia del modelo económico neoliberalita desempeñó un papel importante en las tendencias hacia la izquierda en América Latina. La amarga experiencia de las reformas económicas de la década 80 cambió la tendencia de los pueblos latinoamericanos hacia el socialismo.
Para buscar las raíces de las nuevas tendencias políticas en América Latina, es muy importante atender a sus orígenes sociales. En las décadas anteriores en América Latina, se enfatizaba en la ejecución de proyectos basados en la economía neoliberal y el mercado libre y se creía que el sector privado es la solución de todos los problemas de Latinoamérica. Pero estas policitas fracasaron.
El aumento de las deudas de los países latinoamericano, las constantes crisis financieras y el aumento del índice general de pobreza fueron los resultados de este fracaso y provocaron un severo desafío de gestión para los líderes políticos de la zona.
Para los latinos se reveló que el mercado libre su modelo económico subyacente requieren de amplias facilidades financieras que deberían ser importadas desde el extranjero y que la política de las puertas abiertas no crearía oportunidades iguales para todos los países latinoamericanos.
Por otro lado, en el modelo liberal, las estructuras económicas indígenas de América Latina requerían de reformas fundamentales pero los gobiernes de aquel entonces (menos Chile) carecían de la velocidad necesaria para activar las estructuras legales nacionales para conseguir esta meta.
De esta manera, la fracasada experiencia del modelo económico neoliberal en América Latina abrió el camino para nuevos pensamientos y las ideas de la izquierda surgieron en nuevos marcos o mejor decir, se revivieron.
Diversos políticos izquierdistas llegaron al poder mientras que en vísperas del inicio de nuevo milenio, solamente Cuba, tras la revolución comunista del año 1959, y Venezuela, tras la llegada al poder de Chávez en 1998, fueron considerados como países izquierdistas de la zona.
Otro elemento que causó el crecimiento del izquierdismo en América Latina es la globalización de la economía que afectó a los países latinoamericanos en diferentes campos. Los cambios como el empoderamiento de los sistemas denominados como neo-izquierdista, el mejoramiento de la situación económica, y su influencia sobre los índices sociales como pobreza, desigualdad y por fin las consecuencias negativas medioambientales en los países de la región se consideran como resultados del proceso de la globalización de la economía.
Tampoco se puede ignorar el elemento de la sugerencia de la ideología y teología de la Liberación para fortalecer el corriente izquierdista en el sur del continente de América. Asimismo, la teología de liberación es el resultado de la misma voluntad del pueblo para luchar en contra de la pobreza y reclamar el establecimiento de la justicia social y vivir en condiciones iguales. La iglesia considera que las raíces más importantes de la frustración y miseria de las sociedades pobres de América Latina son los sistemas autoritarios y militares que dependen de las superpotencias colonialistas del Norteamérica y Europa, y piensa que prestar un apoyo práctico a los pobres y luchar en contra de los opresores es su responsabilidad. Por la misma razón insiste en la necesidad de la eliminación de la pobreza e independencia a través de la lucha y formación y conciencia. Esta teología opina que la iglesia debe obtener su legitimidad a través de liberar al pueblo de la pobreza. El establecimiento de la justicia social, la lucha contra pobreza, y énfasis en la presencia social de la religión en arena social y política, son las características más importantes de esta teología cuya percepción se ha enfrentado a la oposición de la Iglesia del Vaticano.
Queridos oyentes, gracias por acompañarnos con este programa, en las próximas semanas, nos dedicaremos a diferentes temas sobre el izquierdismo en América Latina.