Enfrentamiento entre la izquierda y la derecha en América Latina (4)
Sep 18, 2017 07:51 UTC
En el programa anterior explicamos que el izquierdismo en América Latina tiene un sentido diferente en comparación con otras partes del mundo.
Por esta misma razón, no se puede considerar homogéneos a los gobiernos izquierdistas de la zona, pero, teniendo en cuenta el pensamiento chavismo y Bolivarianismo que representó el difunto Hugo Chávez, se puede llegar a factores comunes.
En el año 1998, Chávez, quien fue un personaje militar, llegó al poder bajo el lema de la justicia y la lucha contra la discriminación. Luego, con los cambios estructurales, en pro de la justicia y en contra del capitalismo, Venezuela inició una clara lucha contra el imperialismo y neoliberalismo y presentó un nuevo modelo económico para los países latinoamericanos, conocido como Bolivarianismo, y a veces lo denominan la revolución.
Chávez, recurriendo a Simón Bolívar, como el héroe de la libertad, unión y justicia, presentó la actitud Bolivarianismo como una escuela política y social. Esta actitud se considera como un camino para solucionar los obstáculos, los asuntos sociales provocados por el neoliberalismo económico. Los pensamientos bolivarianos tienen caracteres antiimperialista y antiexplotación.
Bolívar se levantó contra la discriminación e injusticia, sobre todo la crueldad impuesta contra los indígenas, y se manifestó contra el saqueo de los recursos y las ricas minas de América Latina por los expansionistas e insistía en la defensa de la independencia nacional, la eliminación de la discriminación y la solución de las desigualdades sociales.
La ola del chavismo abarcó los sistemas políticos de otros países en América Latina y las maneras reformistas y el logro de poder a través de la colaboración democrática, abrió el camino para la clase baja y los indígenas, y la gobernación de los indígenas se inició a través de las urnas.
Tras la victoria de Chávez en Venezuela en el año 2006, Morales llegó al poder en Bolivia como el primer presidente indígena. Daniel Ortega fue elegido por segunda vez como el presidente de Nicaragua. En ecuador, el economista Rafael Correa llegó a la presidencia a través de cambiar la actitud económica, del capitalismo neoliberal a la economía popular. Estos países, a lado de Cuba, dirigido por Fidel Castro, tomaron un nuevo modelo social-democrático con una actitud independista y anti-dominación y fundaron la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). De esta manera, América Latina inició una nueva historia política.
Además, los ejemplos de la representación del bolivarismo en las políticas exteriores de los países latinoamericanos son muy claros. El sentimiento anti-Estados Unidos es el más importante factor, prioridad y principio de la política exterior para los gobiernos izquierdistas de la zona de América Latina. En la última década atestiguamos la oposición al hegemonismo de EE.UU. en una zona proclamada por Norteamérica como su patio trasero. Quizá se pueda nominar a la reciente década como la década de la revuelta de la izquierda latinoamericana contra Estados Unidos y sus políticas económicas neoliberales. Desde la llegada al poder de Chávez en 1998 hasta 2006, llegaron al poder los gobiernos izquierdistas y nacionales en la mayoría de los países latinoamericanos, uno tras el otro. De tal modo que muchos califican el año 2006 la primavera de los revolucionarios en América Latina. En Venezuela, Chávez llegó al poder en 1998. Luego, Rafael Correa y Daniel Ortega fueron elegidos en Ecuador y Nicaragua. En Brasil, Lula Da Silva ganó las elecciones. Como se observa, el resultado de estas elecciones fue el fortalecimiento de la postura de los partidos izquierdistas o partidos con tendencias socialistas en América Latina y su gradual alejamiento de Estados Unidos y sus políticas.
En cada país, conforme a sus capacidades y sus políticas, se esfuerza por oponerse al hegemonismo de EEUU. La mirada negativa de Brasil hacia EEUU representa tanto en la política exterior de este país como en otros aspectos. Brasil no confía en el plan del área de libre comercio del Hemisferio Occidental. Este país busca un liderazgo para la región, sin depender a EE.UU, y el aumento del crecimiento económico de esta zona, apoyándose en la economía activa y dinámica, alta población y sus socios en Mercosur. En otras palabras, si bien en las previas décadas las potencias europeas se consideraban como los rivales de EEUU en la zona, pero actualmente es Brasil quien rivaliza con EEUU para dominar la región. La salida de este país de la inflación, el aumento del crecimiento económico de este país a nivel de 4 por ciento, la considerable estabilidad financiera y el amplio mercado interno y un gobierno sostenible en Brasil ha puesto a este país en la lista de las futuras potencias mundiales.
La actitud multilateralismo y el rechazo del unilateralismo en el ámbito internacional se considera como otro factor de la política exterior de los gobiernos izquierdistas de Latinoamérica.
Los países de América Latina para conseguir la independencia y desempeñar un nuevo rol en el sistema internacional, dieron paso en el camino del multilateralismo y avanzan hacia la integración y la alianza y la lucha multilateral con el sistema del dominio.
Ellos intentan cooperar con EEUU como un vecino y socio y no como su hermano mayor. La formación de entidades como el Mercado Común del Sur (Mercosur), desarrollado con la colaboración de Europa, demuestra el multilateralismo en la política exterior de los países latinoamericanos. Chávez creó una cadena televisiva común a nivel regional, basada en los índices políticos, antiestadounidenses y en contra del sistema del dominio. Esta cadena televisiva, es decir Telesur, es en 51 por ciento venezolano, 20 por ciento argentino, 19 cubano y 10 por ciento uruguayo. Telesur se enfrenta con grandes cadenas como CNN y Fox News que divulgan el pensamiento unilateralismo y expansionismo de EEUU.
El esfuerzo para conseguir un rol independiente en elaboración de políticas y la salida de la presión de los elementos exteriores figuran entre otros factores de la política exterior de los gobiernos izquierdistas en América Latina. De hecho, los líderes izquierdistas latinoamericanos se esfuerzan por adoptar políticas independientes de los EEUU y desempeñar un rol más importante en los avatares regionales así como ayudar a la solución de los problemas políticos, económicos y sociales existentes en sus países, impidiendo de este modo la mayor influencia de EEUU en diferentes ámbitos latinos. Además, ellos se esfuerzan por tener más influencia en los escenarios regionales e internacionales y lograr un adecuado puesto en el comercio mundial. La atracciones de inversión, el mercado de esta zona y los ricos recursos de energía (petróleo, gas y uranio) atraen la atención de los importantes polos políticos y económicos del mundo como china, Rusia y Unión Europea a extender sus relaciones con los Estados latinoamericanos y ha elevado la importancia del puesto de los países localizados en el sur del continente América para ellos.
El fortalecimiento de los vínculos de amistad y el reforzamiento de las relaciones con países fuera de la zona tradicional se considera como otro factor de la política exterior de los países que en América Latina se consideran como izquierdistas. Los países de esta región aspiran defender los intereses comunes de América Latina a través de fortalecer y profundizar las relaciones políticas, económicas y de seguridad entre los países del sur, en un marco unido, cuyo claro ejemplo es la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). Hay que buscar las raíces históricas e ideológicas de esta alianza en los pensamientos de Simón Bolívar, héroe de la dependencia de América Latina. UNASUR, tomando ejemplo de la Unión Europea, busca la unificación en América Latina, pero se ha enfrentado con las obstaculizaciones de EE.UU en el proceso de su formación y complementación. EE.UU, no solo demuestra su oposición, sino también amenaza a los países mencionados.
Crear convergencia para el plan latino en el sistema internacional como un subsistema influyente es uno de los aspectos comunes en política exterior de los países izquierdistas latinoamericanos. Los países latinoamericanos han llegado a la conclusión de que para lograr una posición influyente en la escena mundial y salvarse del dominio de EE.UU a sus ricos recursos y acabar con las humillaciones derivadas del dominio de EE.UU sobre sus países durante dos siglos y requieren de estabilizar su posición como una potencia regional.
La tendencia de los líderes de la nueva generación, particularmente los líderes izquierdistas, a acabar con el dominio de EE.UU y aumentar su poderío de negociación frente a las presiones de Washington, ha desempeñado un papel esencial en el proceso de convergencia existente en América Latina. Los importantes países de la región de América del Sur han creado diferentes alianzas en las últimas dos décadas a fin de buscar mecanismos para llegar a este puesto.
La política exterior de los gobiernos izquierdistas de América Latina atiende también el tema de la economía y la postura de la industrialización. Estos gobiernos, además de tomar la postura industrial, se han esforzado también por crear diversidad en sus exportaciones, sus socios económicos y sus relaciones políticas.
Ellos, de esta manera, se esfuerzan por lograr más intereses y disminuir su vulnerabilidad provocada por su apoyo a otras economías. En la época de la globalización que requiere de la rivalidad económica, América Latina es obligada a reducir las tarifas protectoras para garantizar su crecimiento y salto económico. Por esta razón, la disposición para competir con las más influyentes economías se ha convertido en una de las principales prioridades de la política exterior de los izquierdistas gobernantes en América Latina.